jueves, 25 de agosto de 2011

San Lorenzo de cara al clasico


San Lorenzo se prepara visitar a Boca y las dudas de Omar Asad pasan por la defensa. "Si llega Palomino sigo con el mismo equipo", había dicho el entrenador. Pero con el correr de las horas sigue en duda la presencia del defensor, a pesar de que se movió en la práctica, y el Turco piensa en qué variante utilizar.
Se puede tratar hasta de un cambio de esquema. Es que en la práctica de este jueves, el DT probó dos equipos y varió la zona defensiva del equipo. En la primera media hora hizo ingresar a Carmona en lateral derecho y haciendo pasar a Luna de lateral izquierdo. Así volvió a parar un 4-4-2, con el que consiguió buenos resultados. Migliore; Carmona, Bianchi, Bottinelli, Luna; Méndez, Kalinski, Ortigoza, Bazán; Salgueiro y Gigliotti fueron los once con los que empezó a ensayar.
Después, Asad hizo algunos cambios y terminó practicando con este equipo: Migliore; Bianchi, Tula, Bottinelli; Tellechea, Kalinski, Alvarado, Bazán; Romagnoli; Salgueiro y Gigliotti. Ahí pasó a utilizar una línea de tres defensores. Habrá que ver qué conclusiones sacó el Turco del entrenamiento para poder formar el equipo que salga desde el arranque ante el Xeneize.

San Martín de Tucumán - Talleres : Sin público visitante


El Partido que se disputará mañana viernes 26 a las 21 horas en Tucumán, entre Talleres y San Martín por la segunda fecha del Torneo Argentino A, se jugará sin público visitante ya que finalmente la Policía de Tucumán envió la nota confirmando que por una cuestión de seguridad, los hinchas de Talleres no podrán asistir al encuentro. La dirigencia de Talleres solicitó al COSEDEPRO que cuando se juegue el partido de vuelta en Córdoba, se haga de la misma manera. Buscando evitar de esta forma viejos enfrentamientos entre ambas parcialidades y garantizar la seguridad de los hinchas de ambos clubes.
La parcialidad albiazul podrá ver el partido por Canal 10 de Córdoba en vivo y en directo desde Tucumán

Peligro!! ¿Síndrome River?


La primera fecha del Torneo Apertura de la Primera División dejó una certeza: el terrible miedo a perder que existe. Parece que el “síndrome River” pegó fuerte en más de uno, y a pesar de que esto recién empieza, muchos le temen al maldito promedio que condenó en la temporada pasada al equipo que más títulos locales tiene en la historia del fútbol argentino.
En ese rubro equipos como Boca, San Lorenzo y Racing no se pueden relajar. Ya con el peso de la historia, o de una camiseta, o del dinero que se maneja con el “Fútbol para Todos”, no se ganan partidos. Por ende, el coeficiente del promedio no levanta y el fantasma de la B Nacional se agiganta fecha a fecha.
Los 14 goles en los nueve partidos que se jugaron son fiel reflejo de este presente del fútbol argentino. Ninguno de los denominados “grandes” ganaron. De los nueve encuentros, sólo hubo tres victorias y todas fueron de visitante. Los triunfadores fueron Atlético de Rafaela, Colón y Lanús. El resto fueron empates.
¿Será una tendencia para lo que viene? Ojalá que no. En la primera fecha hubo muy pocos goles, y eso significó que se jugó mal. El miedo a perder se notó en cada encuentro. ¿El promedio será la vedette de esta temporada 2011/2012? Ojalá que no y que el “síndrome River” sólo se haya manifestado en esta fecha.

Infierno Rojo


En Brasil, Independiente perdió ante el poderoso Inter de Porto Alegre por 3 a 1 y de esta forma el equipo brasileño se quedó con la Recopa Sudamericana, el torneo que enfrenta al campeón de la Copa Libertadores (Inter) con el campeón de la Copa Sudamericana (Independiente).
En el partido de ida, disputado hace dos semanas en Avellaneda, el equipo argentino había triunfado por 2 a 1, por lo que quedó a sólo un gol de forzar el alargue y así extender la definición.

Independiente comenzó dominando el partido a su antojo, haciendo su negocio. Un equipo corto y compacto que obligaba a los brasileños a tirar pelotazos sin destino y que hasta se animaba a proponer también juego de ataque.

El equipo local, nervioso, no se sentía cómodo con el juego propuesto por su rival y no aparecían ni Andrés D´Alessandro ni Pablo Guiñazu para calzarse la pilcha de conductores y torcer un desarrollo del juego que era ampliamente favorable a los argentinos.

Sin embargo, en el minuto 20 todo iba a cambiar. Es que Leandro Damiao, el mismo que había marcado el gol en Argentina, se inventó una jugada por derecha (con caño incluido) y definió con un puntazo ante la débil respuesta de Hilario Navarro para poner en ventaja a un equipo que no había tenido ni siquiera una aproximación seria al arco.

Pero las sorpresas no iban a terminar ahí, porque el mismo jugador, cinco minutos después, iba a aprovechar un error de Gabriel Milito en un salto para sentenciar por segunda vez a Navarro con un potente zurdazo y darle a su equipo el resultado que necesitaba para quedarse con el trofeo.

Ya con la ventaja, los brasileños sí se hicieron protagonistas del partido y comenzaron a manejar a su antojo un encuentro que habían arrancado muy desfavorablemente. Del otro lado, Independiente era pura sorpresa e impotencia, porque tenían todo controlado y en un par de jugadas pareció venírsele el mundo abajo.

Pero el comienzo del complemento volvió a mostrar el mismo panorama que el principio del partido. Independiente salió decidido a ir a buscar por lo menos el descuento que obligue al alargue, y sólo necesito tres minutos para conseguirlo.

Una sorpresiva aparición de Maxi Velázquez por el área terminó con una gran definición del defensor para poner el 2 a 1 y darle vida a un Independiente que parecía muerto al final de la primera etapa.

A partir de ese momento, el partido se equilibró. Inter tenía la iniciativa y contó con un par de chances claras para aumentar la ventaja, pero Navarro iba a negarle esa posibilidad un par de veces. Del otro lado, el Rojo era más cauto pero sin refugiarse demasiado atrás, lo que proponía un partido de ida y vuelta en el que todo podía pasar.

SIn embargo, cuando faltaban sólo siete minutos para el final, Navarro derribó a Jo en el área y Kleber cambió el bien cobrado penal por gol, aquel que terminó sepultando las esperanzas de un Independiente que pierde la segunda Copa en muy poco tiempo (había perdido la Suruga Bank hace un par de semanas ante el Jubilo Iwata).

Maxi Velázquez y Facundo Parra tuvieron su chance de forzar nuevamente el alarque pero el destino ya tenía otros planes: Inter vuelve a ganar la Recopa Sudamericana (la había perdido en 2009 ante Liga de Quito) y se erige como una de las potencias más importantes del continente.

Por Independiente, quedará el haber dejado todo pero con el sabor amargo de volverse sin nada al país, donde tendrá que afrontar ahora el Torneo Apertura y seguir preparándose para su debut en la Copa Sudamericana, otro de los objetivos del club para este año.